La Ciudad de Salta es la puerta de entrada a la Ruta del Vino de Altura. Aquí comienza el recorrido por una de las regiones vitivinícolas más altas del mundo, donde el vino expresa la identidad, la cultura y el paisaje de los Valles Calchaquíes.
Vinotecas, restaurantes y espacios especializados invitan a descubrir los sabores y las historias que hacen único al vino salteño. La primera copa se disfruta en la ciudad; el viaje continúa entre viñedos y montañas.